La Maldición de Amityville

/ marzo 15, 2018/ Alicante, Escape Room/ 0 comentarios

De Ruta! 

Tocaba segunda sala del día para el grupo, pero la primera para mí de nuestra ruta Riddle Sisters 2.0. Tras quedarme con las ganas de jugar dos semanas antes, no veía el momento de poder entrar y derrotar a los fantasmas de Amityville. Sin embargo, estos habían hecho sus deberes, pues una serie de impedimentos y coincidencias dieron lugar a un casi fracaso, pero como ya intuiréis no fue así!

Punto a Punto 

Sigo encantado con la idea que proponen los chicos de Ingenious para hacer el inicio de las salas, logrando una inmersión que crece por momentos y en este particular, con la que nos reímos igual que íbamos a sufrir después. La ambientación crea una impresión muy favorable con lo que pretende la sala (que no es otra cosa que dar miedo), teniendo un juego de luces y sonidos con los que ya intimidar al jugador. Pero como nosotros no conocemos límites, habíamos añadido espíritus de verdad, y ay dios mío, que malvados son a veces.

Echaba de menos pasármelo tan bien en una sala, y es que ya fuese por volver a jugar con ese equipo, el miedo que conduce a la risa o el buen flujo de la sala, todo estaba preparado para disfrutar la experiencia al máximo. Los juegos estaban bastante bien integrados con la sala, y su dificultad era la necesaria para que un grupo de 4 “caguetas” como nosotros pudiera hacerles frente sin atascarse demasiado. Esto nos condujo a un final de infarto, como ha de ser, con el cual terminamos no sólo saliendo por la puerta del room si no casi llegando a la salida del local… Ya veis, somos muy valientes a ratos.

Me gustaría hacer mención también al papelón que desempeña el GM en esta sala, en nuestro caso fueron Alex y Fran quienes nos llevaron la sesión, pues tienen buena cantidad de mecánicas que usar, las cuales resultan en un acabado maravilloso y con algún elemento super original.

¿Quieres saber más acerca de los 5 candados Riddle Beaters? Haz click en la imagen para leer al respecto.

Enamorado icon-heart 

No tengo otra palabra para describir como terminé el juego de dos elementos muy particulares en la casa de Amityville. Por azares del destino, uno de ellos me fue entregado al inicio del juego y fui “forzado” a llevarlo conmigo a todas partes, pero me pareció una genial idea de aportar la información que aporta. Y el otro elemento, que también me acompañó toda la sala, pero esta vez por voluntad propia. Me reí como nadie con eso, y hasta le cogió algo de cariño para que mentir. No diré más, sólo que debéis ir a jugar y descubrirlo por vosotros mismos!

Demonólogos expertos, eso es lo que el Vaticano ha sabido encontrar en nosotros… Amityville no volverá a dar problemas a los mortales

 

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