Gordon’s Factory

/ enero 19, 2020/ Barcelona, Escape Room/ 0 comentarios

A la carrera

Fin de día de ruta, y nuestro retraso de la sala anterior nos acompañaba para esta vez (más la Ley de Murphy, infalible en estas circunstancias). Tras recoger a Pau de 3nigm4tics, rumbo a Escape World Games, donde tocaba jugar Gordon’s Factory, una aventura donde íbamos a tener muchas sombras, alumbradas con alguna luz.

Con Precisión icon-gears 

Inmersión: Nos sorprendieron con una intro muy bien ejecutada, pese a que nos costó diferenciarla del momento de inicio del juego. La ambientación es espectacular, de película total y absoluta, lo que sumado a efectos “especiales” que tienen, consiguen una inmersión inmejorable. Tiene un punto de tensión también muy interesante, donde dependiendo del equipo, podremos hablar de hasta miedo!

Sensación in-game: El inicio del juego fue más que tedioso, ya que la forma en la que se establece la ayuda de juego, si bien es muy muy original (tanto como para que todavía diga que es de mis favoritos), creemos que se lo podría dar una vuelta para que, si el equipo no lo entiende, no se quede 30 minutos dando vueltas en una estancia.

Juegos: Y es que los juegos, si bien siendo de interacción al más puro estilo videojuego, son poco conexos en muchos momentos, haciendo la partida dependiente de la interpretación de la ayuda dada al equipo. Nosotros no tuvimos nuestra sesión más lúcida, y pude que la opinión salga de ahí, pero con la espectacularidad del entorno es una pena que a cada juego necesites una manita de fuera.

GM: Como decíamos nos gustó mucho la intro al juego, su participación en la partida fue lo que nos puso en peor modo, pues creemos que cuando un equipo va apurado, debería ser obligación del GM conseguir que estos cumplan con el objetivo, o al menos dejar hacer y no agobiar con persecuciones inútiles cada dos por tres, que son geniales cuando vas 15 minutos por delante del crono, pero no 5-10 minutos por detrás.

Post-game: Tras pasar por un final súper desconcertados, llegaba el momento de coger aire, y repasar la cantidad de infortunios que tuvimos… Unos nudillos muy pelados por un raspón, un traspié que de milagro se quedó en nada, golpes de morado… Cosas de una fábrica abandonado no? Eso fue sacando al equipo de la partida, lo que sumado a los estrictos 10 minutos de castigo por haber llegado pasada la hora (eso, 10 minutos, que es para matarnos por impuntuales, pero habiendo llamado y todo para avisar… Al menos que no nos los digan a la cara) hizo que no pudiésemos acabar la sala. Agradecemos el haber podido ver el final pues merece más que la pena.

Sonrisas y lágrimas

Sensación general: Gordon’s Factory es esa sala, que de haber tenido el día bueno, podría haber sido todo lo espectacular que promete y que creemos que puede ser, por su ambientación, efectos, dinámica y desarrollo. Sin embargo, nos cogió el día malo, donde todo salió al revés y nuestra experiencia se vio muy oscurecida… No dudaremos en volver a nuevas aventuras, con más puntualidad y ganas de saber adaptarnos a lo que nos preparen!

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